Carta abierta · Casa Blanca · Washington D.C.

Firmas por el levantamiento de las sanciones a Venezuela

Tras los terremotos de 7,2 y 7,5 grados del 24 de junio de 2026, Venezuela necesita reconstruir hospitales, viviendas e infraestructura.
Las sanciones económicas dificultan el acceso a recursos financieros, importaciones y operaciones que la población civil requiere de forma urgente. Tu firma respalda esta petición dirigida al Presidente de los Estados Unidos.

¿Por qué firmar?

La reconstrucción requerirá años de trabajo y enormes recursos económicos. Sin embargo, las sanciones económicas vigentes continúan dificultando operaciones financieras, importaciones, pagos internacionales y otras gestiones necesarias para la recuperación del país. Por ello solicitamos el levantamiento de esas sanciones.

LEVANTAMIENTO DE LAS SANCIONES CONTRA VENEZUELA

¿Qué pedimos?
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Levantar las sanciones

Facilitar ayuda humanitaria

Restablecer operaciones financieras

Liberar activos retenidos

Permitir comercio esencial

Favorecer la reconstrucción

Carta al Presidente de los EE.UU. Donald J. Trump

Señor Presidente Donald Trump: las personas que suscriben este documento no hablamos en nombre de ningún gobierno. Hablamos como ciudadanos —venezolanos y de otras muchas nacionalidades— que hemos visto de cerca lo que las medidas coercitivas unilaterales hacen cuando se prolongan en el tiempo: no derriban gobiernos, erosionan sociedades.

El 24 de junio de 2026, a las 6:04 de la tarde, dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 —separados por treinta y nueve segundos— sacudieron el norte del país. Fueron los mayores registrados en Venezuela en más de un siglo. Los balances disponibles cuentan miles de muertos y muchos más heridos; edificios enteros colapsados en La Guaira, en Caracas y en los estados centrales; hospitales atendiendo en los pasillos y en la calle. La Cruz Roja Venezolana prevé una operación de dos años para asistir a unas trescientas mil personas. Escribimos, entonces, sobre escombros. Reconocemos y agradecemos la ayuda desplegada, y la licencia general que autorizó las transacciones vinculadas al socorro. Pero esa autorización expira el 23 de octubre. Cuatro meses de permiso no reconstruyen un puerto, ni un hospital, ni una red eléctrica. La emergencia durará años. La ayuda que llega hoy en aviones tendrá que comprarse mañana con dinero que Venezuela no puede mover.

Porque el país lleva años impedido de vender con normalidad el petróleo del que depende la casi totalidad de sus ingresos externos. Sus bancos han quedado apartados de los circuitos financieros internacionales. Sus transacciones —incluidas las destinadas a comprar alimentos, medicinas, repuestos eléctricos o insumos hospitalarios— tropiezan con el bloqueo de cuentas, el rechazo preventivo de bancos corresponsales y una sobreconformidad que va mucho más allá de lo que las propias normas exigen. Las licencias humanitarias existen sobre el papel; en la práctica, pocos operadores se arriesgan a usarlas.

Quien paga esa factura no es un funcionario. Es el paciente renal que no encuentra un filtro de diálisis. Es la familia que duerme a la intemperie porque su edificio ya no existe. Es el niño que estudia sin luz. Relatores especiales de Naciones Unidas y numerosas organizaciones humanitarias han advertido sobre el impacto de estas medidas en la población civil y sobre la dificultad de aislar a la sociedad de sus efectos.

Sostenemos que ninguna diferencia política entre Estados justifica el empobrecimiento sostenido de una población entera, y que las sanciones económicas de alcance general son incompatibles con el principio de que las poblaciones civiles no deben ser instrumento de presión. Un país que reconstruye no puede hacerlo con las manos atadas. Por ello solicitamos respetuosa pero firmemente:

1 - El levantamiento íntegro de las sanciones sectoriales

Sobre la industria petrolera, gasífera, minera y sobre el sector eléctrico, incluidas las restricciones a la exportación, al transporte marítimo y al aseguramiento de cargamentos.

2 - La restitución del acceso al sistema financiero internacional

Reintegración plena de las instituciones financieras venezolanas a los canales de pago, corresponsalía bancaria y mensajería interbancaria, sin penalización a terceros por operar con ellas.

3 - La libertad de realizar transacciones comerciales ordinarias

Fin de las medidas que obstaculizan la compra de alimentos, medicamentos, equipos médicos, maquinaria pesada, insumos agrícolas y repuestos industriales, y de la sobreconformidad que las amplifica.

4 - La liberación de los activos y recursos retenidos en el exterior

Devolución de fondos, oro y bienes inmovilizados —hoy indispensables para levantar viviendas y hospitales— y restablecimiento del acceso a los mecanismos multilaterales de crédito.

5 - El cese de las sanciones secundarias contra terceros países y empresas

Ningún Estado, empresa ni particular debe ser penalizado por comerciar lícitamente con Venezuela ni por auxiliarla.

6 - Una evaluación pública e independiente de los efectos causados

Con participación de organismos de Naciones Unidas y de la sociedad civil, sobre la salud, la alimentación, la vivienda, la migración y los servicios básicos.

La solidaridad que el mundo ha mostrado estos días —rescatistas llegados de una decena de países, hospitales de campaña, aviones cargados de agua— demuestra que sabemos actuar juntos cuando la tierra tiembla. Pedimos que esa misma decencia sobreviva a la emergencia. Levantar estas medidas no es un favor a un gobierno: es una reparación debida a un pueblo, y una decisión que está enteramente en manos de su despacho. Firmamos, uno a uno, desde donde estemos.

No creo en ninguna medida coercitiva qué violente las normas dé buena convivencia internacional. Venezuela tiene derecho a sus recursos y construirse en paz

Juan - Educador
Nueva Jersey, Estados Unidos 🇺🇸

Porque he visto y vivido de cerca la tragedia resultado de los dos terremotos. Cientos de miles están sufriendo debido a ella

Fernando - Civil/independiente
La Guaira, Venezuela 🇻🇪

“Solidaridad con el pueblo venezolano”

Galo - Prensa alternativa
Quito, Ecuador 🇪🇨

“Que la población civil no quede rehén de enfrentamientos políticos que le exceden. Las víctimas del terremoto no pueden esperar, ¡necesitan la ayuda ya mismo!”

Marta - Docente - Sindicato UTE
Ciudad de Buenos Aires, Argentina 🇦🇷

“Por que defender a retirada das sanções é uma questão de justiça. É a defesa do povo venezuelano!”

Flavia - Servidora Pública
Brasília, Brasil 🇧🇷

¡Aide humanitaire maintenant!

Frédérique - Travailleur social
París, Francia 🇫🇷

“Los Pueblos tienen el derecho inalienable a la autodeterminación”

Víctor Hugo - Analista geopolítico - Frente Comunicacional Antifascista
Puebla, México 🇲🇽

“Renacer de Venezuela”

Rubén - Ingeniero - Sector petroquímico
Anzoátegui, Venezuela 🇻🇪

“La solidaridad internacional es vital para que los pueblos se levanten y puedan seguir peleando por la vida”

Josué Daniel - Partido LIBRE
Tegucigalpa, Honduras 🇭🇳

¿Quiénes pueden firmar?

Invitamos a ciudadanos de todo el mundo a apoyar esta petición para que la ayuda llegue sin demoras a quienes más la necesitan. La decisión corresponde al Gobierno de los Estados Unidos. Tu firma puede marcar la diferencia.

Firma para facilitar la reconstrucción de Venezuela

Cada firma representa un llamado para que Estados Unidos levante las sanciones y así potencie las ayudas en pos de la reconstrucción de Venezuela. La decisión corresponde al Gobierno de los Estados Unidos. Tu firma ayuda a que esta petición sea escuchada.

Lee esto antes de firmar. Tu nombre, país, organización, profesión y mensaje se publican en esta misma página y quedan visibles para cualquiera que la abra. No pedimos correo, teléfono ni documento de identidad. Escribe solo lo que aceptes hacer público. Firmar equivale a suscribir el texto íntegro de la carta.

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